Un golpe histórico para la industria nacional. La fábrica de neumáticos Fate S.A.I.C.I., una de las más emblemáticas del país con más de ocho décadas de trayectoria, cerró de manera definitiva sus operaciones en la Argentina, dejando en la calle a más de 900 empleados. La decisión, confirmada en las últimas horas, enciende señales de alarma sobre el presente del sector manufacturero local.


Según pudo saber en exclusiva la Agencia DIB, la compañía controlada por el empresario Javier Madanes Quintanilla comunicó la medida en un contexto de profunda crisis productiva y financiera, agravada por meses de conflicto sindical, la caída del mercado interno y la presión de las importaciones.


"Volvimos de vacaciones y nos encontramos con la fábrica cerrada"


La noticia cayó como un balde de agua fría entre los trabajadores. La planta ubicada en la localidad bonaerense de Virreyes, partido de San Fernando, permanecía parada desde hacía más de un mes y todos los empleados administrativos recibieron un aviso para no concurrir este miércoles. Los operarios, en muchos casos, se enteraron a través de un cartel pegado del lado de adentro de la fábrica.


"Volvimos de vacaciones y nos encontramos con la fábrica cerrada", relató Sebastián Tesoro, uno de los despedidos, en diálogo con DIB. "Nos quieren obligar a que revolvamos la basura de la calle y no lo vamos a permitir", advirtió desde las puertas del establecimiento, que amaneció rodeado por efectivos de la Policía Bonaerense.


Miguel Ricciardulli, delegado de la compañía, precisó que la mayoría de los cesanteados "tienen 45 años y 25 de antigüedad". Otro empleado, con 15 años en la firma, describió el impacto: "Fabricábamos 12.000 neumáticos al día, pero últimamente nada porque hace un mes estamos cerrados. Hasta ayer nadie sabía nada".


Una crisis anunciada


La empresa arrastraba un deterioro productivo que se profundizó en los últimos dos años, cuando redujo a la mitad su dotación de operarios. A mediados de 2024, Fate despidió a 97 trabajadores, ofreció retiros voluntarios y solicitó un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) ante la Secretaría de Trabajo. Desde el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático (Sutna), que conduce Alejandro Crespo, denunciaron un "lock-out patronal" y acusaron a la empresa de intentar forzar una reforma laboral de hecho. Este miércoles, Crespo fue detenido en el marco de los incidentes.


El contexto: importaciones récord y capacidad ociosa


El cierre no es un hecho aislado. El sector neumático atraviesa su peor momento en décadas. En mayo del año pasado, ingresaron al país 869.525 neumáticos en un solo mes, el mayor volumen en veinte años, con China concentrando cerca del 78% del segmento de autos y camionetas. Durante el primer semestre de 2025, las importaciones asiáticas crecieron más de un 37% interanual.


En contrapartida, la producción local se derrumbó. El rubro industrial de Caucho y Plástico cerró 2025 con una caída superior al 22% y las plantas de neumáticos operaron apenas a un tercio de su capacidad instalada. "Dos de cada tres máquinas permanecieron apagadas", señalaron desde el sector, en niveles comparables con la crisis de 2001.


A ello se suma la recesión interna, que llevó a los consumidores a postergar el recambio de cubiertas o a comprarlas en países limítfrofes, y el freno en la producción de terminales automotrices, que redujo drásticamente la demanda para equipo original.


Adentro de la planta


Mientras los trabajadores mantienen la protesta en las puertas de la fábrica, algunos de ellos lograron ingresar al establecimiento. "Nos vamos a quedar adentro de la planta porque queremos mantener nuestros puestos de trabajo", afirmó Tesoro, en un clima de tensión que no cesa.


Desde el Sutna y los delegados advierten que detrás del cierre podría esconderse una maniobra empresaria: "Todos estos empresarios estaban buscando la reforma laboral, no es casualidad que nos despidan a todos y dentro de unos meses la fábrica retome sus actividades", lanzó el operario Ariel Godoy.


Con más de 80 años de historia, Fate había nacido en 1940 en el barrio porteño de Saavedra y se había convertido en un símbolo de la industria nacional. Su planta de San Fernando, inaugurada en 1963, fue durante décadas la mayor fábrica de neumáticos del país. Hoy, sus puertas permanecen cerradas y el futuro de más de 900 familias pende de un hilo.