La plaza San Martín de General Madariaga se tiñó de violeta y verde, llenándose de voces. Este miércoles 3 de junio, al ritmo del resto del país, la ciudad marchó bajo la consigna “Ni Una Menos” para exigir justicia y políticas concretas que frenen la ola de violencia de género .
Desde las 16 horas, y hasta bien entrada la tarde, mujeres, hombres, jóvenes, niños y niñas colmaron las inmediaciones de la iglesia y la plaza.
La marcha tuvo múltiples consignas, discursos emotivos y un pedido unánime: justicia por las víctimas y freno a los femicidios .
La movilización de este año no fue una más. A nivel nacional, el movimiento feminista marchó con el cuerpo lleno de bronca por los recientes femicidios de Agostina Vega (14 años, en Córdoba), Dulce Candia (Misiones) y Noelia Romero (Temperley), cuyos casos conmocionaron al país en los días previos a la marcha .
Pero en Madariaga, el dolor se siente cerca. A los casos resonantes a nivel nacional, los vecinos sumaron su propia historia de lucha.
La historia de violencia machista en la ciudad es, lamentablemente, extensa y dolorosa. Durante la marcha, los carteles y las consignas recordaron a las víctimas que ya no están:
A estos casos se suman hechos recientes de violencia extrema que mantienen en vilo a la comunidad.
Mientras las plazas se llenaban, a nivel político la tensión era máxima. A diferencia del 2015, cuando el movimiento logró instalar el tema en la agenda estatal, hoy las organizaciones denuncian un “contexto de desmantelamiento institucional” . Bajo la consigna “Vivas, libres y desendeudadxs nos queremos” , los colectivos feministas unieron la lucha contra el machismo con la crisis económica, advirtiendo que la pobreza atrapa a las mujeres en entornos violentos sin posibilidad de escape .
“No es una moda, es una lucha de hace años” , sentenció una vecina que participó de la primera marcha en 2015. “Y vamos a seguir marchando hasta que ninguna madre tenga que llorar a su hija” .
Hoy, Madariaga fue un eco más de ese grito nacional. Y a juzgar por la masiva convocatoria de este 3 de junio de 2026, ni el tiempo ni el contexto político lograron callarlo.