Un productor apícola fue víctima de un robo en su sala de extracción y depósito de miel, ubicada en el kilómetro 405 de la Ruta 11. El hecho ocurrió en la noche del sábado 3 de enero y dejó como saldo importantes daños en las instalaciones y la sustracción de equipos.
Todo comenzó pasadas las 21:30, cuando el propietario recibió una alerta en su teléfono celular avisando de la activación de la alarma en el establecimiento. Al intentar ver las cámaras de seguridad en vivo, no pudo conectarse, por lo que decidió dirigirse inmediatamente al lugar.
Mientras se aproximaba por el camino de acceso peatonal que conduce al basural municipal, el hombre observó a un sospechoso quien, al percatarse de su presencia, emprendió una veloz huida hacia un campo lindante. En su escape, el individuo abandonó tres cubiertas con sus llantas, que el dueño reconoció al instante como propias.
Ya en el predio, el productor constató el alcance de los daños. La puerta de ingreso principal había sido forzada y derribada, con sus bisagras severamente dañadas. El sistema de cámaras de seguridad fue saboteado: algunas estaban desviadas hacia arriba y otras arrancadas de sus soportes.
Lo robado y lo recuperado
Según detalló en la denuncia policial, los delincuentes se llevaron: