Fernando Báez Sosa, el joven asesinado a golpes por un grupo de rugbiers en Villa Gesell, hubiese cumplido este lunes 25 años. A seis años del crimen que conmocionó al país, su madre volvió a recordarlo en las redes sociales con un mensaje cargado de dolor.
Graciela Sosa compartió una fotografía de su hijo tomada antes del viaje a la Costa para disfrutar de las vacaciones junto a su grupo de amigos, el mismo que terminó en la madrugada trágica de enero de 2020. “Un beso hasta el cielo. Feliz cumple amor mío. Hoy cumplirías 25 años”, escribió.
En su publicación, volvió a expresar la ausencia que atraviesa a la familia desde entonces. “Quisiera decirte tantas cosas Fernando, mi vida, te extraño”, manifestó. Y una vez más reclamó justicia al señalar: “Es muy triste lo que te hicieron, nos quitaron lo mejor de nuestra vida”.
A propósito de la causa, tal como informó la agencia DIB la semana pasada, la defensa de Lucas Pertossi, uno de los ocho jóvenes condenados por el asesinato, presentó un recurso ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación para que se anule la condena a quince años de prisión. El planteo fue impulsado por Ignacio Nolfi, defensor ante Casación, quien sostuvo que durante el proceso no se garantizó de manera plena el derecho de defensa de su representado.
En el escrito, la defensa argumenta que Pertossi atravesó una “indefensión manifiesta” bajo la representación de su anterior abogado, Hugo Tomei, al no contar con una estrategia diferenciada que atendiera su rol puntual en el ataque ocurrido en Villa Gesell en 2020. Según Nolfi, los tribunales debieron asegurar una “asistencia técnica efectiva y autónoma”, dado que la defensa común con los acusados condenados a prisión perpetua habría impedido destacar que la situación de Pertossi difería de la de quienes recibieron la pena máxima.
Además, se sostiene que, por recomendación de su anterior letrado, Pertossi no pudo brindar una “versión fiel y completa” de los hechos, lo que -afirman- limitó su derecho a defensa. También se cuestiona la valoración probatoria: la presentación remarca que no se halló ADN ni sangre de la víctima en su ropa o manos y que no se acreditó contacto físico con Báez Sosa antes, durante o después del ataque.
Para la nueva defensa, la participación de Pertossi fue “secundaria y periférica”, circunscripta a filmar la situación y a protagonizar un “altercado menor con un tercero ajeno a la víctima”. Incluso, señala que registros fílmicos lo ubicarían fuera del lugar antes de que concluyera la agresión, lo que configuraría -según su postura- una “desvinculación temporal y espacial” respecto del hecho.
En esa línea, el recurso enumera siete fundamentos técnicos para solicitar la nulidad del fallo: supuesto defecto grave de razonamiento en la construcción del dolo; elaboración de una versión fáctica divergente de las pruebas; incoherencias lógicas en la sentencia; irregularidades en etapas iniciales del proceso; afectación de los principios de imparcialidad y congruencia; imprecisión en la determinación de la conducta atribuida; y discrepancias entre la acusación y la condena.
Con este planteo, la defensa busca que la Corte Suprema revise la sentencia y disponga la realización de un nuevo juicio, al considerar que Pertossi no contó con una defensa adecuada y que su grado de intervención en el crimen no fue equivalente al de los otros condenados.
Fuente: Agencia DIB