El primero de ellos ocurrió en un inmueble sobre calle 9, cerca de la Ruta Provincial 56. Allí, una mujer denunció que su hermano, de 78 años fue víctima del robo de una bomba centrífuga de 3/4 de caballo, de color verde, valorada en $180.000. Según relató la denunciante, los delincuentes forzaron una puerta pequeña de una casilla situada a unos 20 metros del complejo de departamentos de la propiedad, y sustrajeron el equipo.
El segundo hecho se produjo en la Plaza Madariaga, sobre calle Mitre, frente al Correo Argentino. Un joven manifestó que, aproximadamente a las 16:30 horas, mientras se encontraba sentado en un banco tomando una gaseosa con amigos, dejó su buzo celeste y su teléfono celular Motorola de color azul sobre la base del asiento. Al momento de querer usarlo, notó que el dispositivo había desaparecido.
Ambos casos fueron puestos en conocimiento de la policía y se iniciaron causas con intervención de la Fiscalía N°8.