La investigación por la grave agresión a un adolescente de 16 años en Pinamar dio un vuelco este domingo luego de que un amigo de la víctima confesara ser el único autor de los golpes, desmintiendo la versión original de un ataque perpetrado por una patota. El joven agresor fue detenido y su amigo, identificado como Thiago, permanece internado con un hematoma cerebral.
Según confirmaron fuentes judiciales, la nueva verdad surgió tras la revisión de las cámaras de seguridad del lugar y la declaración de uno de los acompañantes. El amigo confesó ante la fiscal Mónica Ferre que la discusión comenzó mientras “estaban jugando de manos”, se calentó y le pegó “mal” con un codazo, provocándole las lesiones.
La primera versión, relatada por los propios amigos de Thiago a sus padres, indicaba que al menos seis jóvenes –vestidos con camisas blancas y procedentes de un boliche– los habían insultado y golpeado sin motivo aparente en el estacionamiento del muelle, en la madrugada del sábado. El padre de la víctima, Sebastián, había declarado: “Me mintieron. Me quiero morir, no tengo palabras. Estoy decepcionado”, al descubrir que el agresor era un vecino y amigo de toda la vida al que incluso llevaba a la cancha.
Thiago fue trasladado primero al Hospital Municipal de Pinamar y luego derivado al Hospital Bicentenario de Esteban Echeverría debido a la gravedad del cuadro. El joven agresor quedó detenido a disposición de la Justicia, mientras la causa continúa su curso para determinar las responsabilidades penales correspondientes.