La pinamarense recibió el Premio Internacional Latinoamericano Hormiguita Viajera en la categoría Federal, como reconocimiento a su trayectoria de escritora, educadora y promotora de lectura. Es la segunda premiada de Pinamar: la ilustradora Nora Hill había sido distinguida años antes.
Redacción - Actualizado 16/10/2026
Pinamar (por Sergio Michnowicz).- Ella no sabía que estaba nominada. Tiempo atrás la contactaron para entrevistarla sobre su libro “La escuela y la alegría” y conoció el resultado cuando anunciaron a los seis premiados de distintas provincias. Docente y escritora, Sheila Acosta recibirá el próximo 11 de diciembre en el Congreso de la Nación el Premio Internacional Latinoamericano “Hormiguita Viajera”, galardón impulsado por la Biblioteca Popular Madre Teresa de Virrey del Pino que también distingue a instituciones, especialmente bibliotecas.
Detalles
“El premio es a la trayectoria” cuenta Sheila. “Hace unos meses, uno de los miembros del premio me habla y me manda un cuestionario para hacerme una entrevista, porque consideraron que mi libro “La escuela y la alegría”, es un libro de la LIJ (Literatura Infantil y Juvenil) porque cuenta las historias de los chicos, de la familia, de los docentes durante la pandemia, cómo fue la escuela de la pandemia.”
“Como no hubo literatura sobre qué pasó en las escuelas durante la pandemia, sí hubo mucho escrito técnico. A partir de eso se entera una diputada a través de la inspectora distrital de Gral. Madariaga de ese momento, Guillermina Eyras, y dice este libro hay que presentarlo en el Congreso de la Nación. Así que se presentó a través de la Cámara de Diputados. Pero la cuestión es que quizás fue un poco por el recorrido del libro, y porque tengo una trayectoria, no solamente como escritora, sino como promotora de lectura, que es una de las cuestiones que también se consideran en este premio.”
Durante su carrera como docente y directora de secundaria, Acosta impulsó maratones de lectura, cafés literarios y otras iniciativas escolares. En 2016 presentó en Mar del Plata, en el encuentro “Jitanjáfora: Redes sociales para la promoción de la lectura y la escritura” un proyecto sobre promoción de lectura en secundaria: una galería fotográfica sobre el Holocausto, surgida del trabajo con estudiantes y de su interés por la película “Escritores de la libertad”. La curiosidad del grupo por la Segunda Guerra Mundial los llevó a leer obras que no formaban parte del programa habitual.
.“Fue algo muy hermoso que hicimos, y en la ponencia conté cómo se promovió a través de lo que impactó en los estudiantes una película, los libros que llegamos a leer, que ni siquiera estaban en el corpus literario de secundaria. Pero era tal el interés de saber qué había pasado en la 2º Guerra Mundial, lo que fue el Holocausto, que se produjo un interés de lectura impresionante.”
También realiza segmentos radiales para recomendar libros y difundir autores. Lleva ocho años con un espacio semanal en Radio Universidad Nacional de La Plata, dentro del programa Caleidoscopio de Palabras, y participa en actividades de narración oral, como visitas a escuelas del delta de San Fernando. Se jubiló tras casi 36 años en la escuela secundaria y planea dedicar más tiempo a talleres literarios y a su espacio artístico y literario.
“Por este premio internacional estoy muy feliz, muy agradecida” cuenta. “Es en la categoría Hormiguita Viajera Federal, junto con escritores y educadores académicos de otras provincias. Yo vendría a ser la bonaerense, pinamarense, pero no soy la primera hormiguita viajera de Pinamar. Hace unos años, Nora Hill fue galardonada pero en la categoría ilustradora y ya sabemos que es una ilustradora internacional.”
“Además, hace muchos años que vengo haciendo promoción de lectura en segmentos de radios. Estuve varios años con el Lic. José Rshaid, un psicoanalista y escritor de microrrelatos, que nos conocimos porque fuimos premiados en Quequén.”
- ¿Cómo fue eso?
- En ese concurso, Bicentenario de la Independencia, él vio que yo estaba haciendo en las redes esto de promocionar escritores, efemérides, demás, y dice, Sheila, tengo un programa en radio Cooperativa. ¿No querés hacer un segmento para recomendar libros? Dale, buenísimo. Así que estuve dos años en esa radio de Bs.As.
“Y hoy hace ya 8 años que estoy todos los viernes con mi segmento de promoción lectora en Radio Universidad Nacional de La Plata, en el programa Caleidoscopio de Palabras, de la Asociación de Narradores Argentinos a la que pertenezco. Entonces, también estoy en el ámbito de la narración oral.”
“Un premio a la trayectoria tiene que ver con que una estuvo trabajando mucho, pero estas cosas no son individuales, son colectivas, ¿no? Yo digo que tuve un privilegio. Yo vengo de un hogar de obreros, vos sabés, de cafeteros de obra, pero en mi casa había muchos libros. Mis padres eran los dos muy lectores. Entonces, yo tenía libros.”
“Después que me devoré la colección Robin Hood, entré con los libros de mis viejos y mis maestras se preocupaban porque, claro, 4º grado, 5º grado, 6º grado... Yo contaba, sí, yo de los esquimales sé un montón, porque leí “El país de las sombras largas” de Hans Ruesch, y las maestras pegaban unos saltos porque en esos libros estaba la sexualidad de los esquimales, la ceremonia, muchas cosas.”
- ¿Y entonces?
- Y mi mamá decía, yo estoy trabajando todo el día, preparando el café y las tortas para mi marido y cocinando, porque tenemos un restaurante. No puedo fijarme lo que lee Sheila. Sabemos, la verdad que no tenemos idea.
Acosta tiene siete libros publicados y trabaja en nuevas novelas. Su obra más reciente, que está concursando, piensa publicarla independientemente del resultado; una lectora especializada como Alejandra Cornide la describió como un giro hacia un realismo mágico latinoamericano con elementos góticos. Señala que publicar implica dificultades económicas y de producción.
“En realidad, yo me auto percibo cuentista, pero tengo un par de mi 1º libro, una novela, de Mujeres en la Sombra. Tengo novelas que concursaron y están pendientes de publicación, porque publicar es difícil; es todo un proceso y lo económico pesa un montón. Nunca voy a dejar de agradecer a mi sindicato UDOGBA, a mi secretaria gremial, María Peralta, y a la CALP que me ayudaron con la publicación de “La Escuela de la Alegría”, que era un libro caro, porque -por eso hablaba de lo colectivo- hay ilustraciones de compañeras de Pinamar, y gente de otro lugar, de Uruguay. La ilustración de tapa es de una uruguaya, Marisol Cabrera. Y después están Patricia Pellegrini, Ana Rosa Giovanetti, Muriel Frega, Regis Salgado, mi sobrina Ana Acosta, Marina Olavarría, dos ilustraciones de Ale Cornide, chicas de Madriaga como Daniela Domínguez...”
Un dato. Ella escribía desde la adolescencia y ganó un concurso escolar en 1985, pero dejó de hacerlo al formar una familia siendo joven. Retomó la escritura en redes sociales; la recepción de sus textos la animó a publicar su primer libro, inspirado en historias de las mujeres de su familia. Más tarde, otros relatos compartidos en línea impulsaron nuevos proyectos. Aunque se considera principalmente cuentista, también ha escrito novelas.
“Todo tiene sus fortalezas, sus debilidades” aclara. “Empecé a escribir en Facebook algunas cuestiones. Por ejemplo, con la muerte de Mario Benedetti, hice un homenaje con todas sus obras, y un montón de gente me escribió y se viralizó el texto. Me decían qué hermoso que escribís. ¿Vos tenés libros publicados? No. Bueno, y así empezó todo.”
- Así arrancaste...
- Así empezó, me entusiasmé con una historia familiar de las mujeres de mi familia, de nuestras tatarabuelas, las cosas que les pasaban, cómo las obligan a casar con el joyero del pueblo, aunque tuviera 50 años más, todo eso que vivían las mujeres de antaño. Y me entusiasmé.
“Publiqué mi primer libro y dije, bueno, ya está, como que listo. Planté varios árboles, varios pinos, varios cipreses y publiqué mi libro. Hasta que también en las redes yo escribo un cuento humorístico con mucho desparpajo, “Egipto medio erótico”, y un montón de gente, escritores, me dicen vos tenés que seguir. Y Gustavo Dos Santos me dice quiero un libro en esta línea.”
Es profesora de Historia, pero no pudo estudiar Letras al terminar la secundaria. Por recomendación de una antigua profesora, se formó en Comunicación Social. Ahora cursa una maestría en la Universidad de Salamanca y busca continuar su desarrollo literario. Reconoce como influencias y apoyos a su familia lectora, sus maestras, colegas, estudiantes y colaboradores.
“Me estoy dando ese gusto, porque, ahora que me jubilé, me quiero dedicar a dar talleres literarios, a hacer cosas, inaugurar mi casa de artista, que hice como una inauguración informal” explica. “Porque tengo las réplicas de los mascarones de proa de Isla Negra, de Neruda, y entonces hicimos como una inauguración de un rincón literario, Mujeres de Letras Tomar, donde me acompañaron muchísimas amigas que escriben de distintos lugares de Argentina y de Latinoamérica. Y en algún momento voy a hacerlo formal, para poder dedicarme a los talleres literarios y demás; fue una de mis pasiones.”
15/10/2026




