Héctor Sebastián Reinaga, un madariaguense de 41 años que reside en La Plata, acaba de obtener un reconocimiento literario de alcance internacional: el primer premio en la XXIII Edición del Concurso Internacional de Cuentos y Poesía de Ediciones Hespérides. En diálogo con EL MENSAJERO, el escritor y licenciado en Comunicación Social repasó su trayectoria, la importancia de sus raíces y el proyecto de su primer libro.
Reinaga nació el 28 de septiembre de 1984, hijo de Noemí Araceli Santos y Héctor Vicente Reinaga. Sus estudios primarios y secundarios los realizó en la Escuela Normal. 'A los 18 años me fui a estudiar abogacía a Buenos Aires. Lo hice durante dos años, pero abandoné porque no me gustó ni la carrera ni la ciudad, y me volví al pueblo a trabajar en el negocio familiar', recuerda.
En 2007 dio un nuevo paso: se radicó en La Plata, ciudad donde vive actualmente. Allí estudió Comunicación Social en la Facultad de Periodismo de la UNLP, recibiéndose ocho años después como licenciado y profesor. 'Trabajé en algunas radios y portales digitales y desde hace un tiempo trabajo en la Cámara de Diputados de la Nación', cuenta. Su formación no se detuvo: actualmente está terminando una Maestría en Ciencias Sociales en la Universidad de Quilmes y cursando otra en Comunicación y Criminología Mediática en la UNLP.
El vínculo con la literatura y el oficio de escribir
Su amor por las letras es anterior. 'Desde adolescente soy un lector ávido. Recuerdo las clases de literatura de Amelia Corti... Pero mi vínculo fundacional con la literatura nace a partir de escuchar los sábados a la tarde el programa radial de Alejandro Apo, ‘Todo con afecto’', explica. Ese programa, donde se narraban cuentos de autores como Eduardo Sacheri y Roberto Fontanarrosa, fue su punto de partida.
'Desde hace algunos años, después de varias idas y vueltas, empecé con cierto temor a cursar talleres de escritura creativa', confiesa. Hoy, esa actividad es una pasión a la que le dedica horas. Ha cursado con escritores como Elsa Drucaroff y Ramiro Larraín, y actualmente asiste a un taller dictado por Natalia Rozenblum, Ana Catania y Cecilia Di Tirrio.
'No tengo una rutina establecida para escribir porque mi trabajo me lleva mucho tiempo. Así que en mis ratos libres trato de hacerlo, una o dos horas', describe. Y agrega una reflexión sobre el oficio: 'Alguna vez escuché decir que un escritor no sólo trabaja cuando escribe sino también cuando observa a su alrededor y piensa. Por eso en mis viajes de todos los días de La Plata a Capital pienso mucho en mis cuentos y en posibles nuevas historias'.
El proyecto de libro y las historias que lo inspiran
La esencia de su escritura bebe de sus orígenes. Reinaga hace propias las palabras que Eduardo Sacheri le escribió alguna vez a Alejandro Apo: “El registro de las voces del barrio nos ha atravesado, nos ha formado, nos ha hecho crecer y contactarnos con el mundo”.
'A partir de esa expresión nacen muchas de mis narraciones, de las experiencias que viví trabajando en el negocio de mis viejos, con mis familiares, y personas queridas que habitaron ese mundo', afirma. Esas vivencias de Madariaga, sumadas a las de su vida en La Plata, son el combustible de sus relatos.
Así nació la idea de un libro que reúna todas esas historias. 'En mis cuentos narro sucesos como el caso de ‘la casa embrujada’ que sucedió en la década del ‘90, y el robo al Banco Nación y también cuento de forma ficcional diversas historias familiares. Menciono, además, vecinos queridos y recordados de nuestro pueblo', detalla. Los relatos están atravesados, según él, por 'el amor, la soledad, la amistad, el fútbol, la literatura y la importancia de los vínculos'.
'Ahora me encuentro en el proceso final de edición del libro, que constará de más de 20 cuentos, y si todo va bien lo publicaré el año que viene', anuncia con expectativa.
El reconocimiento internacional
El premio que obtuvo en el concurso de Ediciones Hespérides fue por dos cuentos: “El tiempo de Roberto”, que narra la historia de dos excombatientes de Malvinas, y “Pepsi Traviatas”, que 'nace a partir de un viaje a Mar del Plata que hice con mi mamá cuando era chico'. El jurado, integrado por María del Carmen Alarcón (España), Sandra Milena Sedas Gómez (Colombia) y Guillermo Pilía (Argentina), le otorgó el primer puesto en la categoría cuento, entre participantes de distintas partes del mundo. La distinción incluye la publicación de 30 ejemplares de sus obras premiadas.
'La distinción me provocó una gran alegría porque es un impulso para seguir escribiendo', valora Reinaga. Y concluye con una reflexión sobre el contexto: 'Participar de estas iniciativas es muy importante porque se promueven distintas voces, distintas historias y nuevos autores en tiempos muy difíciles ante tanto avasallamiento para la cultura'.