Luego de dos jornadas de fuertes vientos y tormentas en la región que provocaron caída de árboles, anegamientos de calles y destrozos varios, se prevén para esta tarde nuevos y fuertes vientos que agravarían aún más la crítica situación.
Las ráfagas, que según el Servicio Meteorológico podrían superar los 70 km/h, amenazan con complicar las tareas de limpieza y asistencia que los equipos de emergencia vienen realizando desde el inicio del temporal. Los puntos más afectados hasta el momento incluyen zonas céntricas y barrios periféricos, donde todavía hay postes de luz y ramas de gran tamaño obstruyendo el paso.
Defensa Civil solicitó a la población extremar las precauciones, evitar circular durante las horas de mayor alerta y no acercarse a árboles o estructuras inestables. “El suelo ya está saturado de agua y los vientos que vienen pueden generar nuevas caídas y anegamientos”, advirtieron desde el organismo.
Las alertas por fuertes ráfagas continúan vigentes para las próximas horas, mientras crece la preocupación entre los vecinos.
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