Ostende (por Sergio Michnowicz).- El legado de aquellos italianos fundadores de la sede sigue más presente que nunca. Es difícil olvidarse de Bernardo Bennini y de José Vona, dos baluartes que tuvo Ostende en tiempos donde unirse en un lugar para compartir era muy difícil. O de Conrado Arévalo, quien levantó paredes y colocó pisos para que el sueño se haga realidad.
Pasó el tiempo, y hoy la sede de la Sociedad de Fomento Amigos de Ostende, en Misiones y Lyon, sigue firme con muchas actividades.
Horacio Galarraga, presidente de la entidad, explicó que “hoy celebramos el 113º aniversario de la fundación de Ostende, que allá por 1913 los belgas hicieron su llegada colocando la piedra fundacional y empezaron con el proyecto de balneario. Pero que tuvieron que abandonar por la guerra. Después con el tiempo resurge Ostende y es hoy un pueblo importante.”
“Cuando se hizo la sociedad de fomento, esto era un pozo. Todo esto es relleno, porque acá enfrente eran todos bañados, pozos, pastos, lagunas, todo ese tipo de cosas. Con el tiempo se ha ido poblando, mejorando; faltan cosas, como abrir la avenida como corresponde, pero de a poco va progresando la localidad.”
“Para esta fecha hemos estado haciendo algunos trabajos de pintura, algunos revoques, arreglando el techo que se llovía, y de a poquito vamos haciendo lo que se puede.”
“Acá hay actividades todos los días, talleres todos los días. Siempre hay gente. Los talleres arrancan a las 8 de la mañana hasta las 10 u 11 de la noche.”
07/04/2026