En los últimos días, la provincia y el país han sido escenario de una ola de pintadas intimidatorias en escuelas con amenazas de tiroteos. General Madariaga no es la excepción: ya se registraron cinco denuncias oficiales en establecimientos escolares, tanto públicos como privados, con mensajes amenazantes.
Entre estas acciones, lamentablemente se destaca la presencia de un joven de 15 años en una escuela con un arma de fuego de juguete, lo que encendió aún más las alarmas.
Diálogo con la Inspectora Distrital
Ante esta preocupante situación que conmueve a toda la comunidad, EL MENSAJERO dialogó con la Inspectora Jefa Distrital de Educación de General Madariaga, Prof. María del Pilar Corro.
'Durante el inicio de la presente semana, se ha registrado un incremento en la aparición de mensajes intimidatorios y escrituras con contenido amenazante en distintas instituciones educativas del distrito, tanto de gestión estatal como de gestión privada' , informó.
'Estas situaciones, que se inscriben en una problemática que atraviesa a diversos distritos de la provincia de Buenos Aires, están siendo abordadas con la máxima seriedad y responsabilidad, priorizando en todo momento el cuidado integral de estudiantes, docentes, auxiliares y familias' , agregó.
Medidas y plan de prevención
Frente a este escenario, Corro detalló que se activaron de inmediata notificación a autoridades educativas y judiciales, articulación con fuerzas de seguridad y acompañamiento institucional a las comunidades afectadas.
Asimismo, destacó la conformación de la Mesa Intersectorial Distrital y anunció la elaboración de un Plan Distrital de Prevención de Riesgos.
Finalmente, la Inspectora Jefa Distrital sostuvo: 'Desde la Jefatura de Educación Distrital Gral. Madariaga renovamos nuestro compromiso de seguir trabajando junto a cada institución, cada familia y cada organismo de la comunidad, convencidos de que el cuidado es una construcción colectiva'.
'Sostenemos, con profunda responsabilidad y sensibilidad, el derecho de niñas, niños, adolescentes, jóvenes y adultos a aprender, enseñar y crecer en escuelas seguras, respetuosas y protectoras. Porque defender el derecho a la educación implica, ante todo, garantizar espacios donde cada estudiante pueda sentirse cuidado, escuchado y acompañado en el desarrollo pleno de su trayectoria educativa' , concluyó.