El gendarme argentino Nahuel Gallo fue liberado este domingo por las autoridades de Venezuela y regresó al país en la madrugada del lunes, tras permanecer 448 días detenido en una cárcel de Caracas. El vuelo, facilitado por la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) en un avión privado, partió desde el Aeropuerto Internacional de Caracas, realizó una escala técnica en Guayaquil y aterrizó en Ezeiza a las 4:45.
En el aeropuerto lo esperaban su esposa, María Alexandra Gómez, y su hijo Víctor. También estuvieron presentes la senadora Patricia Bullrich, la ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva y el secretario de Seguridad Pablo Quirno.
La liberación fue posible gracias a una gestión que la AFA calificó como “humanitaria”, realizada a través de la Federación Venezolana de Fútbol. En un comunicado, la entidad agradeció a la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, “por su sensibilidad y disposición para atender esta situación”.
El presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, publicó en sus redes sociales: “Gracias a un trabajo silencioso y mancomunado con la Federación Venezolana de Fútbol y CONMEBOL, hoy, después de 448 días, Nahuel Gallo regresa a Argentina y puede reencontrarse con su familia”. Y añadió: “El fútbol nos une, trasciende fronteras y demuestra que siempre es posible construir puentes para el entendimiento y la cooperación”.
En las imágenes difundidas se observa a Gallo vestido con su uniforme de gendarme al bajar del avión, visiblemente más delgado. Durante el vuelo, compartió una ronda de mate con los dirigentes de la AFA Luciano Nakis y Fernando Isla Casares, quienes se encontraban en Caracas por la inauguración de obras en el centro de alto rendimiento de la Federación Venezolana.
Gallo había sido detenido en 2024 cuando ingresaba a Venezuela desde Colombia para visitar a su esposa y a su hijo. Durante gran parte de su cautiverio permaneció con paradero desconocido hasta que sus familiares confirmaron que estaba alojado en la prisión El Rodeo 1 de Caracas.