En el transcurso de las últimas horas, la Estación de Policía de Seguridad Comunal de General Juan Madariaga sumó tres nuevos hechos.
Aprehendido por el hurto de una garrafa
El primer hecho tuvo lugar el pasado viernes a las 18:04 horas, cuando personal de Patrulla Urbana divisó a un masculino de 23 años caminando por calle 4 entre 29 y 31 con una garrafa de diez kilos de color naranja sin gas. Al ser identificado, el joven no pudo justificar la procedencia del elemento.
Minutos después, un efectivo policial recorrió la zona y dio con el comercio damnificado: un kiosco ubicado en el Paseo El Temblor, en calle Buenos Aires y 31. Su propietaria constató el faltante del tubo de gas y verificó que la cadena que lo sujetaba a otra garrafa estaba en el piso y un alambre se encontraba cortado.
El joven fue aprehendido, trasladado a la dependencia policial.
Robo de cables en la red eléctrica
Paralelamente, en las últimas horas se registró una nueva denuncia por sustracción de cableado eléctrico, un delito que viene en franco crecimiento en Madariaga. El hecho fue reportado por COEMA LTDA.
Según consta en la denuncia, un empleado de la empresa recibió un llamado de un usuario, domiciliado en calle 14 entre Pellegrini y 103, quien alertó que no contaba con suministro eléctrico. Al acudir al lugar, los trabajadores de COEMA constataron que autores ignorados habían sustraído unos 40 metros de cable de color negro de 4 x 6 mm cuadrados, que fueron cortados con algún elemento cortante.
Denuncia por sustracción de guitarra en vehículo
En otro hecho ocurrido también en las últimas horas, un vecino de la ciudad denunció el robo de su guitarra criolla electroacústica marca GRACIA, de color marrón tirado a rojo, con su funda negra, un afinador y una batería pequeña.
El denunciante relató que dejó su vehículo Renault Clio estacionado en dos oportunidades durante la jornada del jueves: primero frente al salón de ensayo de la Peña Renacer Criollo, en calle Ituño entre Sarmiento y Moreno, y luego en la vivienda de su madre, en calle Honduras al 600. Al regresar al salón a las 15:30, notó que el instrumento ya no se encontraba en el asiento trasero del auto.