Pinamar (por Sergio Michnowicz).- La escritora Marina Vignau presentó en la Biblioteca Popular “Manuel Belgrano” su libro “El autismo como don”, una propuesta contada desde su experiencia para ayudar a las familias que tienen esta problemática.
“Es un compilado, un pequeño tesoro para nosotros desde la experiencia de mamá primero, de María y de Francisco, ambos con autismo. Así que es todo el aprendizaje de dos décadas, que ha sido un montón” cuenta.
“También como acompañantes terapéuticos, porque después nos recibimos con mi esposo de acompañantes, y el trabajo desarrollado con un montón de profesionales de la salud, con profesionales del deporte, educativos. Es un compendio de experiencias y de riqueza también, porque Pinamar tiene profesionales y gente que labura muy bien. Acá está volcado de manera sencilla tips, ideas para el hogar, para la escuela, el recurso de amparo. Es como un pequeño manual de vivencias que se enriquece después con la experiencia personal de cada uno personal.”
“Y yo creo que lo que queremos es transmitir esto, que hay un camino que es posible, que es viable, que lo hacemos entre todos, tipo redes de ternura que vamos tejiendo, que nadie se salva solo.”
“Porque si uno piensa que va a poder solo con esto, como en la mayoría de las cosas que presentan dificultad en la vida, esto es para hacerlo en comunidad. Así que ellos nos han enseñado que tienen un montón de dones para dar y que tienen como una mirada muy noble, de compañerismo, de apoyo mutuo, que este mundo también está necesitando un montón.”
“Cuando le dan cualquier diagnóstico, una de las dificultades más grandes es que uno diga, bueno, es lo que es y es lo que hay, y a ver cómo lo transitamos, cuáles son los caminos posibles. Así que me tardé quince años; lo hemos trabajado con abogadas con respecto al recurso de amparo, con terapeutas, y tiene como una gran riqueza. Está escrito de manera muy sencilla, es accesible, tiene imágenes, dibujos, como para que la gente saque ideas y tips. Pero desde la esperanza también, de que se puede lograr cosas hermosas.”
“Después, hay un montón de familias que nos fueron contactando, a Fabi mi esposo y a mí, que tienen niños pequeños que no saben muy bien qué hacer, que es la etapa cuando yo arranqué a escribir el libro. Entonces, los vamos asesorando, apoyando.”
“También para ir diciéndoles, bueno, en el medio del caos inicial, cuando te dan un diagnóstico y no sabés para dónde agarrar, se puede hacer esto. Es como un caminito, como escaloncitos, y entonces nos vamos apoyando, vamos a hacer pequeñas redes de apoyo, y no solamente con el libro.”
“¿Eso qué implica? Con grandes dificultades que podamos tener cualquiera de nosotros, con los apoyos y gente copada, y que diga yo me sumo a ver cómo te colaboro, ellos pueden explorar un montón de cosas. Entonces, también instar a esto, ¿no?”
“Hay viejos conceptos de decir, no, escondámonos porque le negrita o porque no sabe cómo acomodar. Vas al jardincito, un ratito, el que sea amable para el cumpleaños, es también ir enseñándole a los otros cómo podemos hacer un mundo más amable para todos, para los chicos y también para nosotros. Eso es lo que yo creo que, como don, es la humanidad. Ellos nos vienen a mostrar como a desacelerar cinco cambios, ¿viste? Que todo va a pleno y estamos hiperconectados.”
“Ellos nos vienen a decir, bueno, bajá y conectá con los otros, conectá con tu emoción. Entonces, yo creo que ese es un tesoro enorme, pero también nuclearnos con otros papás, con otros profesionales, con docentes que digan tengo dos nenes en la escuela y no sé qué hacer. Bueno, formémonos, aprendamos, yo te doy tips, comuniquémonos. Venimos, yo creo que hay que hacer redes más humanas.”
14/04/2026