Un violento episodio que tuvo como escenario las localidades de Villa Gesell, Pinamar y General Madariaga llegó a su fin con una condena penal. El Juzgado en lo Correccional N° 2 de Dolores, a cargo del juez Jorge Martínez Mollard, dictó sentencia contra dos hombres por los delitos de hurto y lesiones leves agravadas por violencia de género, en el marco de un juicio abreviado.
Los hechos ocurrieron en agosto de 2025 y quedaron documentados en un expediente al que tuvo acceso este medio.
El robo en Villa Gesell
El primer hecho se registró la noche del 5 de agosto en una vivienda de Villa Gesell. Aprovechando un momento de distracción, dos sujetos ingresaron al domicilio y sustrajeron un teléfono celular que contenía el acceso a la cuenta de Naranja X de la víctima, quien acababa de cobrar una suma millonaria. Los delincuentes escaparon en una camioneta.
Persecución y violencia de género
Al día siguiente, la víctima, acompañada por otra mujer, salió en busca de los agresores. Lograron divisar la camioneta en Pinamar y la siguieron de regreso a Villa Gesell. Al interceptarla, las mujeres se pusieron delante del vehículo para impedir la fuga. Fue entonces cuando el conductor aceleró y las embistió.
Una de ellas logró sujetarse del rodado, pero recibió una brutal golpiza: mientras un sujeto la golpeaba para que soltara el volante, el otro le propinó golpes de puño y culatazos en la cabeza y el cuello con un revólver calibre 22, mientras gritaban 'sacá a esta ortiba que va a venir la gorra'. Finalmente, los agresores lograron huir.
Detención en Madariaga
Horas más tarde, un operativo cerrojo en General Madariaga permitió interceptar la camioneta. En su interior, la policía secuestró:
La condena
El juez Martínez Mollard validó el acuerdo de juicio abreviado alcanzado entre la fiscalía y las defensas, y condenó a los dos hombres a la pena de seis meses de prisión de efectivo cumplimiento por los delitos de hurto y lesiones leves agravadas por violencia de género, en concurso real y en calidad de coautores.
La resolución judicial destacó la contundencia de las pruebas: testimonios, informes médicos que acreditaron las lesiones en las piernas de la víctima, y el secuestro de los elementos robados en poder de los imputados. Ambos condenados ratificaron su voluntad mediante una audiencia telemática vía WhatsApp.