Pinamar (por Sergio Michnowicz).- Dijo una vez el pintor español Pablo Picasso: “Para pintar hay que cerrar los ojos y cantar”. Y Juana Dorta tomó esas palabras para darle nombre a la muestra que inauguró en la Sala de Exposiciones del Complejo Cultural del Teatro de la Torre.
La artista plástica cuenta “estoy trabajando de manera diferente a lo que yo hacía, a lo que están acostumbrados a ver de mí; un poco más simple en cuanto a las figuras. Soy figurativa, no hay forma de que yo sea otra cosa, pero dentro de las figuras que estoy haciendo, estoy simplificando, quitando elementos, quitando tasas. Yo era de hacer cúpulas, y de repente, se me ha dado por esto, por el paisaje puro, lleno de color, mucho movimiento. Cada elemento que hay en la pintura dice algo, tiene una historia.”
Detalles
“Estoy buscando un poco más de profundidad, tanto en los paisajes como en los colores” afirma. “Estoy poniendo color. Es como que me destapé y me siento cómoda, me gusta. Es un camino que transitaré hasta que diga basta y cambie, porque yo cambio permanentemente.”
“Más allá que no es uno de mis preferidos, no se puede negar que era un genio. Gracias a esa frase, en Buenos Aires, una crítica de arte me halagó muchísimo, porque ella puso, “Picasso dijo, para pintar hay que cerrar los ojos y cantar, y Juan Dorta parece que no solo canta, sino que sus pinceles bailan.” Y me llené de orgullo porque realmente fue un comentario muy alegador.”
“Sí, mis pinceles tienen vida propia” aclara. “Empiezo a pintar una imagen que elijo, después doy vuelta la hoja y pinto lo que me pide el cuadro que pinte.”
“No necesita cerrar los ojos, realmente ve más allá. Y hay cosas que se te quedan grabadas y sale sin que vos quieras. De repente mi pincel habla solo, y a veces transmite viejos recuerdos. Tal cual.”
“El campo me fascina. Es una de las cosas preferidas, las llanuras, las extensiones de tierra, los contrastes de la tierra desnuda casi. O, de repente, un arbolito solo, y vos decís, guau, qué imagen. Y es un simple arbolito y plantado. Por eso hay que ver a veces, no solo mirar.”
Finalmente reflexionó sobre la importancia de la participación del público en todas las muestras. “Hay muy buenos artistas en Pinamar. Esta sala tiene la suerte de exponer muy buenas cosas más allá de lo mío. No estoy diciendo que los míos lo sean, pero realmente vale la pena darse una vuelta. La gente no viene. Tiene que venir a ver a los artistas de aquí. Ponemos esfuerzo, ponemos ganas. Y esto no es fácil, es mucho esfuerzo. Y el artista pinta para ser visto.”