San Clemente del Tuyú – Dos lobos marinos de dos pelos (Arctocephalus australis) regresaron al mar el pasado viernes 20 de febrero tras completar su rehabilitación en el Centro de Rescate de la Fundación Mundo Marino. Uno de ellos había ingresado con una profunda lesión en el cuello, compatible con la presión de un zuncho plástico o resto de red.
El primer ejemplar, un juvenil, fue rescatado el 25 de enero en Villa Gesell por integrantes de la organización Rescate Verdemar. Al arribo del equipo de Mundo Marino, el elemento que habría causado la herida ya no estaba, pero la marca circunferencial en la región cervical era típica de la fricción prolongada de un residuo plástico. “Este tipo de lesiones son progresivas. Un zuncho o red no se degrada rápido y, si queda enganchado, puede provocar infecciones, amputaciones o la muerte”, explicó Sergio Rodríguez Heredia, biólogo de la fundación.
Durante casi un mes, el animal recibió curaciones con antisépticos, antibióticos, analgésicos y un refuerzo vitamínico, bajo estricto control veterinario. La herida cicatrizó por completo y el lobo marino recuperó su condición corporal y alimentación autónoma.
El segundo lobo marino, también juvenil, había sido rescatado el 4 de febrero tras deambular por playas de Santa Teresita y Costa del Este, donde fue visto con escasa respuesta al entorno y rodeado de personas. Ingresó con un cuadro de deshidratación leve, que se trató con hidratación oral y desparasitación. Tras normalizar sus valores sanguíneos y alcanzar el peso ideal, también fue dado de alta.
Ambos fueron liberados juntos en la costa de San Clemente del Tuyú el viernes 20 de febrero, con condiciones físicas y comportamentales óptimas para reintegrarse a su hábitat natural. Desde la Fundación Mundo Marino reiteraron el llamado a reducir el impacto de los residuos plásticos en el mar, una amenaza constante para la fauna costera.