En las últimas horas, EL MENSAJERO tuvo acceso a los partes oficiales que confirman una secuencia delictiva que por sus características asombra a propios y extraños en esta ciudad.
Todo comenzó el martes 21 de julio, cuando dos masculinos ingresaron a un galpón ubicado en Avellaneda entre Saavedra y Alberti. Según consta en la denuncia radicada en la Estación de Policía de Seguridad Comunal, la víctima manifestó que en esa oportunidad le sustrajeron una circular de mano y un taladro de mano.
Pero lo insólito llegaría al día siguiente. El miércoles 22, siendo las 10:20 horas, la denunciante nuevamente se presentó en la dependencia policial para ampliar el reporte. Un vecino, le había advertido que vio a dos masculinos ingresar al predio previo a saltar el portón de madera de 2,20 metros de altura. El testigo además logró sacarles una fotografía, que fue aportada a la investigación y que permitió identificar la vestimenta de los sospechosos.
De inmediato, personal policial se dirigió al lugar. Al ingresar al galpón, la víctima constató que una de las puertas estaba dañada y verificó el faltante de cables, herramientas varias de mano, grifería, caños de bronce y canillas plásticas.
Con la foto en mano, los efectivos comenzaron la búsqueda de los masculinos, que finalmente fueron aprehendidos en el lugar. Pero la seguidilla no terminó ahí: pasadas las 15 horas del mismo miércoles, otros dos sujetos ingresaron al mismo galpón en busca de su botín, y también fueron detenidos por el personal policial que se encontraba en la zona.
Los cuatro aprehendidos fueron puestos a disposición de la Justicia y, por pedido del fiscal Dr. Walter Mercuri, quedaron en calidad de detenidos con intervención del juzgado correspondiente encabezado por Dr. Emiliano Lazzari.