En diálogo con EL MENSAJERO, el concejal analizó en detalle la Rendición de Cuentas 2025 -aprobada en la sesión éste jueves por mayorìa del oficialismo- y apuntó contra la gestión de Santoro por lo que consideró una mala asignación de recursos, falta de transparencia en licitaciones y un aumento de partidas políticas mientras se congelaban los salarios de los trabajadores municipales. A continuación, la entrevista completa:
Lo primero que hay que decir con claridad es que el problema no fue la falta de recursos, sino cómo se utilizaron. Los números oficiales lo muestran. La Provincia envió más fondos de los que el propio municipio había proyectado. En Fondo Educativo, por ejemplo, esperaban alrededor de mil millones de pesos y terminaron recibiendo más de mil cuatrocientos millones, habían presupuestado invertir unos 200 millones y terminaron ejecutando apenas 14 millones. En Presupuesto Participativo anunciaron 100 millones y ejecutaron apenas 3. En pavimento prometieron 120 millones y ejecutaron cerca de 15.
Por eso digo que el ajuste no estuvo en la política. El ajuste estuvo en los barrios, en la obra pública y en las prioridades que el Justicialismo entiende deberían estar más presentes.
Soy un convencido de que una Rendición de Cuentas no se evalúa por discursos, se evalúa por números. Y los propios números oficiales muestran prioridades equivocadas, en un contexto económico difícil para todos los argentinos.
Mientras ajustaron en infraestructura, prevención, pavimento, niñez y violencia de género, aumentaron fuertemente partidas vinculadas a Hacienda y a la estructura política. Incluso todos los funcionarios percibieron bonificaciones importantes mientras los trabajadores municipales estuvieron prácticamente un año con los básicos congelados para venir a aumentarles el 1,5%. Entonces nosotros no estamos diciendo algo antojadizo. Estamos leyendo los números oficiales del propio gobierno.
Es llamativo el enojo con la realidad y los ataques constantes con quienes la exponemos. Hay situaciones muy delicadas, como el caso del hormigón de la licitación privada 18/23. Se compró material para una obra específica y terminó utilizándose en otra distinta. Eso no es una cuestión opinable: la ley no permite modificar el objeto de una licitación de esa manera. Es otra muestra del desmanejo de la gestión.
Esto lo advirtió el Tribunal de Cuentas: hubo inconsistencias entre los metros cúbicos certificados y los remitos efectivamente entregados. Y lo más preocupante es que se usó el hormigón que había venido para la vereda de la Escuela Secundaria N°5 y calle 49, para utilizarlo en la obra del Parque de la Estación. Durante todo el año pasado y este, ese hormigón no fue repuesto y la vereda nunca se hizo. Leemos la Rendición de Cuentas 2025 y vemos que tampoco el dinero fue repuesto a la partida. Por el contrario, vaciaron los fondos que estaban asignados a esa obra. Aunque se enojen con la realidad, no es algo inventado: la propia gestión lo manifiesta en los números que firman. Y la respuesta sigue siendo de hace 10 años. Es preocupante.
Desde la banca que me toca ocupar, voy a seguir ejerciendo mi rol con responsabilidad, acercando todas las inquietudes que los vecinos vienen manifestándome. Entiendo que al oficialismo le puede molestar el control. Noto una gestión muy a la defensiva y más aún, agresiva hacia aquellos que pensamos diferente. Solo nos resta seguir trabajando y ocupándonos de las cosas importantes del presente y de cara al futuro, porque Madariaga necesita una gestión que vuelva a poner las prioridades donde tienen que estar: en los barrios, en la obra pública y en los vecinos.