El Concejo Deliberante aprobó una ordenanza que permite a cuatro paradores existentes del norte de Pinamar solicitar la instalación de carpas y ofrecer sombra. En tanto, la Asociación de Concesionarios de Playa presentó objeciones, entre ellas posibles dificultades para la temporada, competencia y cambios en las reglas.
Redacción - Actualizado 07/10/2026
Pinamar (por Sergio Michnowicz).- A pocas semanas de entrar en una nueva temporada estival, surgió el malestar de los empresarios de la playa que no ven con buenos ojos que el Concejo Deliberante haya aprobado una norma que permite a cuatro UTF’s, que en su origen no podían brindar servicio de sombra, hoy si lo puedan tener.
Detalles
El HCD aprobó una ordenanza que permite a cuatro paradores existentes del norte de Pinamar solicitar la instalación de carpas y ofrecer sombra. La medida no crea nuevos balnearios: establece un marco para que los establecimientos que ya funcionan en esa zona puedan pedir la ampliación del servicio, evitando otorgarla de manera discrecional a un único interesado.
El concejal Fernando Ávila (Juntos) justificó el cambio porque las condiciones previstas en la licitación de 2009 quedaron desactualizadas. “Se generó un marco para que las UTFP, que son los paradores, puedan solicitar servicio de sombra con carpas. Esto se hace debido a que Pinamar cambió. La licitación que se hizo en el 2009 preveía que los paradores que estaban de La Frontera hacia el norte, era para turismo aventura -así lo llamaban- y no preveía sombras porque no había una demanda de carpas; era todo bosque, médanos, y simplemente llegaban las 4x4.”
“Esto cambió, sobre todo, a partir de las ordenanzas que se votaron en el 2011: un sector unifamiliar que ya está consolidado, que tiene un montón de casas hechas, y posteriormente, en el 2015, se vota un loteo multifamiliar al norte que está desarrollándose muchísimo. Hay muchísimos edificios, hay 1400 departamentos ya consolidados, lo cual genera una demanda de servicio de calidad en esas playas.”
La autorización dependerá de evaluaciones ambientales y del cumplimiento de las normas legales. “Estamos haciendo balnearios nuevos, no paradores nuevos. Estos son los paradores que ya están, que existen hoy. Van a poder colocar carpas si lo piden y si cumplen con las normativas ambientales, las normativas legales, y, además, con una cuestión económica. Si piden carpas y van a dar otro servicio, le van a tener que pagar más al municipio para que haya igualdad con el resto de los de los balnearios.”
Las carpas deberán instalarse dentro del perímetro asignado, nunca sobre las dunas, y la cantidad se determinará según la superficie y los servicios, con límites mencionados de entre 80 y 150 unidades. Además, la Secretaría de Hacienda evaluará el canon para que los paradores paguen de forma equivalente a las UTF integrales que ya ofrecen carpas. “Todo va a pasar por una evaluación ambiental. Primero, no pueden poner carpas sobre los médanos, porque nosotros protegemos la duna; tiene que ser dentro del perímetro de que está delimitado para su sector. Y entiendo que es algo que Pinamar está necesitando. No podemos quedarnos con una licitación que se hizo en el año 2009 donde había una realidad distinta.”
.La Asociación de Concesionarios de Playa presentó objeciones, entre ellas posibles dificultades para la temporada, competencia y cambios en las reglas. Ávila respondió que el pliego ya había sido modificado en ocasiones anteriores a pedido de los mismos concesionarios, por ejemplo, para incorporar servicios y ampliar espacios. “O sea, no es el primer cambio que se genera en esta normativa. Los cambios que se han realizado, por ejemplo, de tener una juguera o un servicio adicional en la playa, la ampliación de los metros del deck, la ampliación de los metros de depósito, reparo de sombra. Hay innumerables casos donde se ha modificado el pliego original a pedidos de ellos y que hoy dicen que no se puede modificar el pliego. Por ende, lo tomo como una cuestión más económica y de competencia, pero solo en un sector.”
Ávila afirmó que el impacto competitivo sería localizado, ya que los usuarios suelen elegir el balneario cercano a su vivienda o alojamiento, y algunos paradores próximos no prevén verse perjudicados. “La gente generalmente, cuando alquila o vive o tiene su propiedad, va al balneario que tiene derecho a la playa o al de al lado; elige entre los 2 o 3 que tiene ahí a mano. No es que los balnearios de todo el partido van a verse afectados. Incluso hablé con muchísimos paradores que están hasta en la cercanía del lugar y dicen, a mí, la verdad, no me afecta, porque yo mi público es el que está acá derecho.”
06/10/2026
