Los estudios médicos realizados este jueves confirmaron el temido diagnóstico: Bastián Jerez, el niño de 8 años que lucha por su vida tras el accidente en Pinamar, sufrió 'lesiones cerebrales y cervicales severas producto del traumatismo'. El nuevo parte del Hospital Provincial Materno Infantil “Victorio Tetamanti” de Mar del Plata dibuja un cuadro de extrema gravedad.
Según el informe difundido por el Ministerio de Salud bonaerense, los estudios por resonancia magnética del cerebro y la columna cervical realizados esta mañana confirmaron la presencia de esas lesiones. El niño continúa internado en la unidad de terapia intensiva, bajo 'estricto control médico' y con pronóstico reservado.
El tratamiento actual incluye inmovilización cervical y asistencia respiratoria ventilatoria, con un plan de traqueostomía para asegurar una vía aérea estable. Su evolución es monitoreada de cerca por equipos especializados de neurocirugía, neurología y terapia intensiva.
Bastián fue trasladado al hospital marplatense el 15 de enero, tres días después del trágico choque ocurrido en la zona de 'La Frontera'. Viajaba en un UTV 'a upa' de su padre cuando una camioneta Volkswagen Amarok impactó contra ellos. El niño fue el más afectado, mientras que sus dos hermanas, que también resultaron lesionadas, ya fueron dadas de alta.
En el plano judicial, la investigación continúa con tres imputados por lesiones culposas: el conductor de la Amarok, la conductora del UTV y el padre del menor. Ambos vehículos permanecen secuestrados a la espera de las pericias que determinen con precisión la mecánica del choque, mientras la comunidad aguarda con preocupación cada novedad sobre el crítico estado de salud del pequeño.