21/01/2023 - CULTURA
Rinconcito cultural de Marta Costas




 


“Aquí me pongo a cantar/ al compás de la vigüela” tal vez sean los versos más famosos de la literatura de esta parte de la región. Son las primeras palabras que nos acercan a un momento de la vida del gaucho payador Martín Fierro. Obligado a incorporarse al ejército por parte de quienes lo menospreciaban al igual que a los indios, este gaucho se torna víctima de la opresión y la injusticia, y huye para convertirse en un matrero fuera de la ley.


El año pasado con el festejo del Día de la tradición Madariaga  por medio de sus representas culturales festeja en una ceremonia  en homenaje a los 150 años del Martín Fierro, poniendo al pie del Monumento al Gaucho una ofrenda floral junto a las palabras de un representante cultural.


Luego a las 18 horas se reúnen las agrupaciones de baile y bailan haciendo participar al público presente hasta entrada la noche.


Se trata de la primera parte de El gaucho Martín Fierro, cuyo autor José Hernández, –escritor, político y quien participó militarmente en distintos momentos para defender sus ideales– ganó una enorme popularidad con la edición de aquel poema, en 1872. Siete años después, en 1879, Hernández publicó la segunda y última parte del poema: La vuelta de Martín Fierro, en la que el gaucho protagonista retorna a aquella sociedad, y en la que se reencuentra con sus hijos y otros personajes, para dar otro giro interesante en su existencia.


Si bien ya había otros escritores que dieron comienzo al género de la literatura gauchesca, como Bartolomé Hidalgo, Hilario Ascasubi o Estanislao del Campo, fue la obra de Hernández la que logró posicionarse en la cumbre de la literatura argentina y la cual, este 2022, cumple 150 años de su publicación. En sus páginas, el autor expresó la vida del gaucho en el país, su estilo de vida, sus costumbres y su más profunda cosmovisión, inmortalizándola con notables versos que se perpetuaron a lo largo y ancho de la región hispanoamericana.


José Hernández, autor de El gaucho Martín Fierro (1872) y La vuelta de Martín Fierro (1879)


“Me he esforzado, sin presumir haberlo conseguido en presentar un tipo que personificara el carácter de nuestros gauchos, concentrando el modo de ser, de sentir, de pensar y de expresarse que les es peculiar, dotándolo con todos los juegos de su imaginación llena de imágenes y de colorido, con todos los arranques de su altivez, inmoderados , y con todos los impulsos y arrebatos, hijos de una naturaleza que la educación no ha pulido y suavizado. Cuantos conozcan con propiedad el original podrán juzgar si hay o no semejanza en la copia”, explica José Hernández en una carta dirigida a José Zoilo Míguens, un hacendado y político del Partido Autonomista de Buenos Aires, la cual incluyó a modo de prólogo en la primera edición del poemario.


Sin embargo, luego de un siglo y medio de múltiples relecturas e, incluso, reescrituras –entre ellas, desde cuentos como “Biografía de Tadeo Isidoro Cruz”, de Jorge Luis Borges, a otros textos y novelas como El Martín Fierro ordenado alfabéticamente (2007), de Pablo Katchadjian; El gaucho Martín Fierro (2011), de Oscar Fariña, y Las aventuras de la China Iron (2017), de Gabriela Cabezón Cámara–, ¿cómo se aborda hoy el poemario más emblemático de la cultura literaria argentina? ¿Qué nos dice hoy sobre la figura gauchesca, a luz de otros conceptos que fueron mutando como los de identidad, cultura o argentinidad? ¿Qué nuevas relaciones se pueden encontrar con otras narrativas contemporáneas?


Al respecto, conversamos con Alejandra Laera, Doctora en Letras por la Universidad de Buenos Aires; investigadora principal del CONICET; directora del Instituto de Literatura Argentina Ricardo Rojas, y profesora titular de Literatura Argentina en aquella misma casa de estudios. Además, es autora de El tiempo vacío de la ficción. Las novelas argentinas de Eduardo Gutiérrez y Eugenio Cambaceres (Fondo de Cultura Económica, 2004), y directora de El brote de los géneros (2010, tercer tomo de la Historia crítica de la literatura argentina), entre otras tantas publicaciones que llevó adelante.


-En una suerte de prólogo, Hernández dice que intentó personificar el carácter de los gauchos y, sin dudas, moldeó ese imaginario colectivo de la figura gauchesca. ¿Cree que a un siglo y medio continúa aquella percepción de esa construcción que se hizo de Martín Fierro como gaucho?


-En la “Carta a Zoilo Miguens”, que funciona como prólogo de El gaucho Martín Fierro (la Ida, como se la conoce), Hernández señala que siguió “fielmente” las costumbres del gaucho, las aventuras propias de ese tipo de vida, y que “imitó” su modo de hablar, su estilo, sus reflexiones. Por un lado, entonces, Hernández ofreció a través de una ficción, una imagen del gaucho en la que el gauchaje pudo reconocerse y a la vez fue reconocido.


 


Fuente: argentina.gob.ar


COMENTARIOS
ESPACIO PUBLICITARIO







SOCIALES

 28/01/2023 -
EL CADETE NOS CONTÓ...

 28/01/2023 -
FARMACIAS DE TURNO

 Sociales -
CARTELERA CINE OASIS






Fundado el 28 de Mayo de 1993
Propietarios: Dr. Juan Carlos Eyras, Dr. Guillermo Eyras
Director: Dr. Juan Carlos Eyras
Domicilio: Dr. Carlos Madariaga 225, Gral. Madariaga, Buenos Aires, Argentina
(C) 2022
Registro DNDA N°04054550

29/01/2023 EDICIÓN 9645