A propósito de “La Invernada”. Antecedentes históricos02/11/2016
NOTA 2-( Continuación de la publicación del JUEVES 27/OCT.)por Lia Ruau, Arq
[[b]]1. La conformación del Estado-Nación. Ocupación del territorio
en la Provincia de Buenos Aires
[[/b]]El patrimonio cultural rural, como conjunto de bienes culturales , representa simbólicamente una identidad, el legado de la generación que llevó a cabo la territorialización de la provincia de Buenos Aires.
Para trazar un somero panorama de ese proceso, podemos seguir a Carlos A. Mayo, y considerar como frontera, hasta aproximadamente el fin del periodo colonial, a todo el territorio entre el Salado y la ciudad de Buenos Aires. En 1779 el Virrey Vértiz refuerza y fija la línea de guardias fronterizas en 155 leguas entre Chascomús y Melincué, aparecen los 1° fuertes y el cuerpo de blandengues. En 1784 la expedición del Virrey Marqués de Loreto logra la paz con los indios, se consolida el proceso de ocupación y un enjambre de migrantes se asienta en las tierras de la depresión del Salado, llegando casi hasta los bordes del rio.
El nuevo gobierno criollo no produce avances en la frontera, pero estancieros y labradores siguieron infiltrándose en territorio indígena. Simultáneamente, las denuncias de tierras generaron una capa de nuevos y prósperos propietarios rurales, que comienzan a proponer la formación del Cuerpo de Blandengues, para defender sus propiedades. Así comienza a construirse el poder militar de los hacendados.
Más allá del rol en la apropiación de territorios y la aplicación de políticas de asentamiento, hasta mediados del siglo XIX, es aplicable la tesis de Tulio Halperin Donghi (1963) acerca de que la época de oro de los hacendados en nuestro país es posterior a 1820, debido a la expansión de la frontera del ganado.
“En la década de 1820 la frontera ganadera conocerá un proceso de franca expansión- señala Carlos A. Mayo,- y la línea de fortines, a fines de esos años quedará fijada entre los Fuertes Federación (al norte) Cruz de Guerra (50 km al oeste de la actual ciudad de 25 de Mayo) Blanca Grande (en el partido de Olavarría y Bahía Blanca.”
[[b]]2. Al sur del Salado[[/b]]
En la llanura al sur de Salado, un territorio de más de 1500 leguas cuadradas se va poblando entre 1804 y 1816. En la imprecisa región del Tuyú, reconocida ya en 1774 por el Padre Faulkner, se forman las primeras estancias, como las de Lastra y Joaquín Suarez. Miraflores, con 60 leguas, es la única que Ramos Mexía compró directamente a los indios, por eso el ascendiente que tendría sobre ellos. La única “protección” del amplio territorio es el puesto de Kakel-Huincul (hoy Partido de Maipú) establecido a principios de 1815. Una modesta guardia militar a cargo desde “Las Bruscas” (hoy Dolores), los Montes de Tordillo (Ajo, Conesa y Lavalle) Monsalvo y los Montes Grandes (hoy Maipu, Madariaga y Vidal).
La incorporación del área al sur del Salado, iniciada en época del Gobernador Dorrego, se logra en parte por los tratos de Rosas con los indios. Con el reconocimiento de nuevas tierras se concreta una importante expansión económica caracterizada por el latifundio ganadero, y con ello los adelantamientos fronterizos.
El 25 de diciembre de 1839, por decreto del Gobernador Rosas, se establecen 17 partidos con sus Juzgados de Paz en el territorio desde el Salado al Quequén y exterior de las sierras del Tandil y Tapalqué: 9 de ellos habían sido ya propuestos por el comandante del regimiento 5° de Campana: 4 en Monsalvo (Ajó, Tuyú, Mar Chiquita y Lobería), 2 en Tandil y 3 en Dolores. Los otros 5 corresponden a la zona desde los limites de San Nicolás hasta Tapalqué.
Y en relación a los límites del partido del Tuyú, citamos textualmente a Rafael P. Velázquez : “Empezará … desde Manantiales, siguiendo la línea que cierra o forma el partido del Tuyú y seguirá desde Manantiales hasta donde entra el Arroyo Chico en la Mar Chiquita, y desde este punto seguir por el puesto de Sáenz Valiente en este arroyo, y seguirlo por la parte interior de él por las Estancias Laguna del Maestro, Vacaloncó, y de esta estancia seguir por el camino que va por la tapera de Hidalgo, hoy de Machado, Marihuincul, Tapera de Sosa Y seguir por el camino hasta el paso del Tigre en el Vecino. Este partido tendrá como veinte leguas de costa de mar y se propone como Juez de Paz de él a D. Roque Baudrix”.
[[b]]3. El Tuyú. De los Montes Grandes a Laguna de Juancho[[/b]]
Mensura del Agr. Raymundo Pratt
Para tener un panorama sintético del devenir histórico del Tuyu desde principios del siglo XIX, utilizamos una cronología con los hechos relevantes que se van enlazando hasta llegar al predio motivo del presente trabajo, basándonos en “Parajes y Esquinas de los Montes Grandes” de Alberto I. Mola y “El país de las estancias” de Yuyú Guzman, que elaboramos en oportunidad del Proyecto 5 para los 100, “Conozcamos nuestras Estancias”, 2003.
1812 Don Joaquín Suárez ocupa este rincón del Tuyu con la suerte de Estancia llamada “Montes Grandes”.
1824 Como parte de la labor geodésica desarrollada en la zona, Don Felipe Senillosa realiza una mensura del predio, en la que se efectúa la marcación del mojón “Divisadero” en la esquina de los Montes Grandes con Anchorena y Escribano. Fallecido Don Joaquin Suarez, heredan sus hijos en partes iguales: Martin Diego la fracción denominada “Laguna de Juancho” y Jorge Pascual la conocida como “Manantiales”.
1851 Dn. Juan D.Hughes adquiere el establecimiento denominado Laguna de Juancho, con un area de 10 leguas y 3/4.El 12 de febrero de 1852 declara ante Escribano que había comprado para Dn Martin Alzaga y con dinero de éste.
1853 El nuevo propietario incorpora la fracción de Manantiales, por compra a Jorge P. Suarez, recomponiendo los Montes Grandes. El Agr. Raymundo Pratt realiza mensura, determinando un excedente de 5 leguas y fracción que recomienda solicitar al Gobierno.
1862 Dn.Martín de Alzaga contrae matrimonio con Felicitas Guerrero, una joven beldad de la época, conocida como “La Joya de los Salones Porteños”.
1870 Felicitas Guerrero, al fallecer su esposo, hereda la inmensa estancia, junto con “La Postrera” y Bella Vista” al sur del Salado, en total más de 70.000 has.
1872 En un drama pasional que conmovió a la sociedad de la época, Felicitas es asesinada. Sin descendencia, la heredan su padre Carlos J. Guerrero y su esposa. En remate judicial, el 3 de diciembre de 1872 Guerrero compra el área conocida como “Del Medio” (despues Los Zorzales) de Lastra, con lo que conforma una propiedad de 28 leguas cuadradas y 523 m.
1876 Carlos Guerrero comienza a alambrar el campo, donde en esa época trabajan más de 300 personas, en los diferentes potreros y puestos
1893 La estancia se arrienda en bloque a la firma Rocca, Terrarosa & Cia., originando una conmoción social en el Tuyu ante el desalojo masivo de gente, lo que indudablemente aceleró el proceso de fundación de un pueblo.
1897 Fallece Dn.Carlos J.Guerrero, un año después la enorme propiedad se subdivide entre sus hijos, generando nuevas estancias y parajes
“… surgen, ya en el Siglo XX, numerosas estancias: El casco de “Laguna de Juancho” y 6.871 has correspondió a Luis Guerrero. Catalina G. de Martínez Ituño recibió “Los Zorzales” con 5.271 has, además de “La Providencia” y “San Cayetano”. Las estancias “Felicitas” con 2.768 has y “Tapera Nueva” (llamada luego “La Selva”) con 4.676 has., fueron para José Guerrero. Enrique Guerrero recibió las estancias “Manantiales” y “La Vidalita” con 3.009 has. y además
“Loma Alta”. “Charles” con 2389 has. y “Dos Montes” con 5.171 has fueron destinadas a Carlos Francisco Guerrero. Manuel Guerrero recibió ”Las Lomas” con 2.551 has y “La Invernada” con 5.730 has. Antonia G. de Albarellos heredó la Estancia “El Rosario” de 6.045 has.(quien se la vendió a su hermano Manuel) y otra llamada “San Martín” de 2.885 has., donde posteriormente , se levantó una sección de la ciudad de General Madariaga. “El Progreso” y “Tio Domingo” con 2.800 y 4.285 has respectivamente, fueron para Antonio Guerrero. “Martín García” con 8.066 has y “La Barrancosa” con 2.069 has para Jorge Guerrero (Alberto Mola, op.cit. Pag. 59)
[[b]]- La herencia de F. Guerrero. El Legado de Valeria[[/b]]
En 1898 - como vimos- se subdividió la enorme estancia, ya conocida como “Laguna de Juancho”. Manuel Guerrero, heredo la parte de “La Invernada” y de hecho el puesto se convirtió en casco.
Valeria, su hija y heredera, recuerda su primera visita, en 1912 cuando tendría 11 o 12 años desde Mar del Plata en tren hasta Juancho y desde ahí en coche de caballos a La Invernada: “Ya era noche casi cerrada cuando alcanzamos a divisar, - cuenta Valeria en “Surge Pinamar” – en lo alto de una loma, la casa de La Invernada que, más que casa, parecía un
fuerte, con esas paredes tan altas de ladrillo. Es impresionante esa mole de
edificación, casi cuadrada, con sus enormes corredores, sola en lo alto, dominando el monte”.
Al fallecer su padre, en los años 30, se repartieron los campos y a Valeria le toca “La Invernada”! y “El Rosario” . Comienza su relación con el Arq. Bunge por el balneario Pinamar (terminan en malos términos). Durante esa década, se realiza la apertura de la Ruta provincial 74, Vialidad construye una casa frente al camino, llamada “del Talar”, que posteriormente se habilita como edificio principal. Se abandona el puesto, que persiste como vivienda del capataz
En los años siguientes, Valeria pasa mucho tiempo en “El Talar”, es protagonista y testigo de importantes cambios en la zona: el desarrollo de Pinamar, la formación de Villa Gesell, la llegada del tren, su propio emprendimiento “Valeria del Mar”, y registra todos esos acontecimientos en “Surge Pinamar”, libro que publica en 1979.
Valeria Guerrero dona en 1987, la “nuda propiedad” de sus campos, entre ellos la parte del Talar a Daniel Matos. Allí impuso el cargo de deslindar una fracción de aproximadamente 24 has., que contiene la edificación del viejo puesto “La Invernada”, según un plano que forma parte de dicha escritura y de donarla “ a la Municipalidad de Gral.Madariaga, o a cualquier Institucion Nacional Publica, para fines benéficos o intelectuales en el plazo límite de tres años”
Por Ordenanza 486 del 5 de Octubre de 1989, la Municipalidad acepta la donación,” con el cargo de liberar al uso público, con fines culturales, benéficos y/o intelectuales, y/o de fomento turístico y de preservación de la fauna y la flora, particularmente como museo tradicionalista, debiendo conservar las primitivas características arquitectónicas del edificio”.
( En la próxima nota se desarrollará El Puesto “La Invernada” - Origen, historia, función y contexto)