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      MARTES 02 SEPTIEMBRE 2014    
          

Clorindo Testa, el “otro arquitecto” de Pinamar

Pinamar (por Sergio Michnowicz).- El arquitecto Clorindo Testa falleció ayer a los 89 años, dejando un sinnúmero de modernos diseños plasmados en diversas construcciones de las más variadas, como ser la Biblioteca Nacional en Bs.As. hasta la Galería de Arte Altera, sobre la calle Martín Pescador en Pinamar.

Sus recuerdos pinamarenses

En enero de 2005 tuve la oportunidad de entrevistarlo durante la inauguración de una muestra de sus trabajos en la Galería de Arte Altera, espacio que también diseñó. Por entonces tenía 81 años y se mostraba fuerte y lúcido, reflexivo y amable con quien se le acerca para charlar o sacase una foto.

“Para mí volver es algo muy natural” decía tranquilo cuando le pregunté sobre Pinamar. “La primera vez fue en 1956 y uno siguió viendo cómo todo iba creciendo desde que nos fuimos de acá, cuando vendimos la casa, hace 4 o 5años. También la ciudad creció muchísimo más, porque cuando hicimos la primera casa, Pinamar llegaba hasta ahí愦灭※” Y ese “ahí” queda donde está ubicado el balneario CR. Detrás del parador estaba su sueño plasmado.
“En Pinamar diseñé esa sola casa, que era nuestra. También la Galería Altera, otra casa en Ostende sobre la playa, levantada sobre pilotes para que el agua pasara por debajo. Yo creo que no sabían que el agua llegaba hasta ahí, porque los lotes llegaban hasta bien adentro de la línea de la marea.”
¿Conoció al arquitecto Jorge Bunge? “No; solo lo ví, nada más. ¿Si mi estilo estaba encuadrado dentro de lo que él pretendía? No lo sé, porque cuando se hicieron estas casas Bunge ya no vivía. A lo mejor se enfurecía, pero la arquitectura siempre va cambiando, lo mismo que cambia la pintura y el arte. No es lo mismo la pintura de ahora que hace 50 años. En tantos años, la arquitectura es otra cosa.”
“No es que mejore, porque el arte no mejoró nunca desde el momento en que racionalmente la gente empezó a hacer la pintura razonada como en la época de los egipcios, los sumerios, los griegos. La creación fue siempre igual, es lo mismo una escultura griega que de un escultor de ahora. La diferencia está en los estilos y en lo que busca el artista. Eso sí va cambiando constantemente.”

Hacer antes que soñar

¿Tiene en mente algún proyecto para llevar adelante? “Nunca tuve un sueño así. ¿Algo que nunca haría? Uff愦灭※ hay una cantidad de casas en Pinamar que nunca ví愦灭※ y que no me gustan por el enfoque de las cosas. Porque son cosas como de 50 o 100 años atrás.”
Luego observó uno de sus trabajos y comentó. “Me gusta esto que pinté, ahora que lo veo está bien愦灭※ Pero me siento igual pintando una tela que haciendo un dibujo sobre la mesa. Son dos expresiones distintas. Diseñar una casa, pensar, estar con un lápiz y un papel durante horas me divierte también.”
Don Clorindo reflexionaba también sobre las grandes construcciones y los comentarios sobre la inseguridad que traen consigo. “Uno eso no lo sabe nunca En los bombardeos de la última guerra se cayeron edificios del 1500 o 1600; lo mismo se hubieran caídos las torres gemelas愦灭※ Las torres siempre están sujetas a lo que puede pasar con la tierra, porque lo que sucedió en Indonesia (con los tsunami) se cayeron casas de las playas. Pero las torres ahora están calculadas contra efectos sísmicos. Y hoy en teoría no se tendrían que caer. Pero no se pensaba que un avión se podía estrellar contra una. Creo que en el futuro van a empezar a hacerlas para que resista“
No obstante, prefería hablar del presente y no de lo que vendrá. “Hay muchos dibujos hechos a principios del 900 sobre las ciudad del futuro, donde se inauguraban trenes aéreos, los dirigibles que pasaban por debajo de los trenes, los aviones por dentro de la ciudad, cosas que no fueron así. La ciudad actual no tiene nada que ver con esos dibujos.”

- Ya hay ciudades donde los trenes van por arriba, como en Japón愦灭※ ¿Vamos camino a eso?
- A lo mejor, pero a lo mejor se inventa otra cosa.

Don Clorindo recordó que “para hacer la Galería Altera me llamaron. El lugar era muy lindo, entre los árboles que ya estaban tenía un hermoso fondo. Y dentro de lo que ellas pedían (las hermanas Silvana y Fabiana Spina), una especie de café, las oficinas, la galería de arte, me fui imaginando cómo podría funcionar todo eso.”
“Me pareció mejor que el café y la galería estuvieran separadas por una calle que es la entrada, pero a su vez en el primer piso hay un puente que vincula el cartel, el café y las oficinas. Y en los colores pensé que tendrían que ser fuertes para que se destacara y tuviera una vigencia dentro del verde que lo rodea.”
¿A tantos años de construida, qué le cambiaría? “No le cambiaría nada, me tendrían que decir las dueñas qué quisieran cambiar. La miro y me resulta divertido el piso de arriba, me sigue gustando el arbolito en vez de la columna愦灭※”
Y entre las obras que tienen su sello, recuerda algunas importantes. “Por ejemplo el Banco de Londres (Bartolomé Mitre y Reconquista) fue por concurso y fue una ruptura bastante importante en aquel momento. Ese concurso lo hicimos con Sepra en 1959. Otro concurso que hicimos con Francisco Bullrich fue la Biblioteca Nacional en 1962愦灭※ Pero todo lo que hice siempre me gustó” dijo finalmente don Clorindo.

Ciudadano Ilustre

El 21 de Noviembre pasado, el Arq. Testa fue declarado “Ciudadano Ilustre de Pinamar” durante un acto realizado en el Palacio Municipal. El Decreto 1182/12 decía que la distinción para “Clorindo Manuel José Testa, urbanista y artista” se le otorgaba “por colaborar con el diseño de varios loteos de Pinamar y en la renovación del Plan Director  en el año 1988, siguiendo la filosofía de Jorge Bunge, y por sus obras Capotesta, La Tumbona y la Galería Altera.”

Una rica historia

Clorindo Manuel José Testa había nacido en la ciudad de Ceppaloni (Italia) el 10 de diciembre de 1923. Fue el arquitecto argentino que consiguió mayor trascendencia en la segunda mitad del siglo XX por la magnitud de al menos dos obras en la historia de la arquitectura argentina: el Banco de Londres y la Biblioteca Nacional. Fue además artista plástico.

Había llegado a la Argentina con su familia cuando tenía pocos meses de edad. Estudia por un breve lapso de tiempo ingeniería electromecánica, con la intención de acceder a la escuela de Ingeniería Naval en la Universidad de La Plata. Luego, casi por azar, ingresó a la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Buenos Aires.

En 1949 obtuvo una beca de la Universidad de Buenos Aires para realizar un viaje de estudios a Europa. Regresó después de 3 años a Buenos Aires y gana el Concurso Nacional para la construcción del edificio de la Cámara Argentina de la Construcción.

En 1959 ganó el concurso de construcción de la Casa Central del Banco de Londres y América del Sur. Allí desarrolla un complejo tratamiento plástico de la fachada, con espacios llenos y vacíos, utilizando el hormigón y otorgándole al edificio un aspecto monumental, lo que hace de esta obra un paradigma de la arquitectura mundial de la década del 60.

Este edificio significó su salto a la fama a un nivel internacional y su aparición como figura de la arquitectura en las publicaciones de la época en todo el mundo. El edificio fue concluido e inaugurado en 1966, y llamó la atención de toda la comunidad por su estilo absolutamente innovador y provocador, así como por abrir una plaza semicubierta y pública en un área muy densa y de calles estrechas en el centro porteño.

Tres años más tarde, en 1962 junto a Francisco Bullrich y Alicia Cazzaniga obtuvo el primer premio en el concurso de construcción de la Biblioteca Nacional. Esta obra pública se estructura en dos ámbitos: una mitad subterránea, en donde se ubican gran parte de los libros; y una mitad elevada, que emerge apoyándose sobre cuatro columnas, el sector público en el cual se ubican el salón de exposiciones, los sectores administrativos, las salas de lectura y la terraza. A esta parte superior, Clorindo Testa la denominaba "el Gliptodonte".

Esta obra quedaría demorada en su construcción 30 años, inaugurándose en 1992, aunque nunca se terminarían de construir los parasoles perimetrales, dando el edificio una imagen de inconcluso. El ex director de la Biblioteca Nacional, Elvio Vitali, durante el corto lapso de su gestión (2004-2005) intentó dotar a la Biblioteca Nacional de esos parasoles, pero su inclusión nunca llegó a concretarse.

En 1970 ganó el proyecto del Hospital Naval Central de Buenos Aires. Esta obra ocupa la totalidad de su manzana frente al Parque Centenario, y sería terminada recién en 1982. Se trata de una concepción plástica de la arquitectura que se acerca al primer postmodernismo, con la forma explícita de navío, lo que incluye las ventanas similares a ojos de buey y los tanques de agua tratados para asemejarse a la torre de control de un barco.

En 1979 gano junto a Jacques Bedel y Luis Benedit el concurso del Centro Cultural Recoleta de Buenos Aires, para remodelar el edificio histórico que sirvió de convento, cárcel y asilo. Un antiguo convento de los monjes recoletos fue aprovechado para trazar un recorrido lineal y brindar a los tres patios una identidad temática, al tiempo que la terraza fue despejada de las construcciones que la ocupaban para abrir la vista al amplio conjunto de plazas.

Diez años más tarde, un inversor privado encargó a Testa el diseño del Buenos Aires Design, un centro comercial especializado en diseño y decoración, semi-enterrado bajo la terraza del Centro Cultural y conectado con la superficie por dos caladuras escalonadas que permiten el ingreso de luz desde el nivel superior. El muro de contención del antiguo convento fue transformado en una arcada, con una galería a la cual se abren los locales del centro comercial.

Otra obra fue la remodelación total del Balneario La Perla en la ciudad de Mar del Plata, para la cual propuso una extensa plataforma que aprovecha la barranca natural y el desnivel del terreno para elevarse sobre un conjunto de balnearios y locales comerciales, sin estorbar la vista desde el nivel de la avenida costanera. Terminada en 1985, esta intervención urbana genera una serie de "balcones" sobre la plataforma, que permiten la contemplación de las playas y el mar en un entorno tratado casi escultóricamente.

Su estudio estaba ubicado en la tradicional esquina de las avenidas Santa Fe y Callao, y allí trabajó hasta hace poco tiempo, cuando su edad avanzada se lo impidió. Sus restos son velados en la Sociedad Central de Arquitectos y despedidos hoy en el cementerio de la Recoleta.

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